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La velocidad con que se mueve el mundo de hoy es impresionante. Las tecnologías y nuevas formas de pago están evolucionando a pasos acelerados, mientras que la rápida expansión del Internet de las Cosas (IoT) nos está dando acceso a un mundo inimaginable de dispositivos inteligentes y móviles, wearables, autos conectados y electrodomésticos que podemos utilizar para hacer pagos de forma rápida, simple y conveniente.

Sin embargo, a medida que los consumidores en la región tienen más opciones para comprar y pagar, la necesidad de contar con una experiencia de pago más segura, confiable y sin fricciones es crucial.

En Visa nuestra máxima prioridad es garantizar la seguridad de los pagos electrónicos. Estamos trabajando cada vez más agresivamente con nuestros bancos de la región para que los consumidores y tarjetahabientes se sientan más protegidos y con la plena confianza de realizar sus pagos de forma más segura ya sea en el punto de venta o en el mundo digital, y en todo lugar y con cualquier dispositivo.

¿Cómo protegemos a nuestros consumidores?

Nuestro abanico de tecnologías de seguridad es muy robusto. En el mundo físico los consumidores latinoamericanos están adoptando cada vez más las tarjetas con chip, las cuales representan actualmente el 70% de las tarjetas de la región. Estas tarjetas se insertan en el terminal y cuentan con un microprocesador que genera un código único que no se puede reutilizar y que hace que estas tarjetas sean casi imposibles de clonar.

También estamos impulsando la misma tecnología chip, pero en tarjetas sin contacto, las cuales son igual de seguras, pero con la diferencia que el consumidor nunca entrega su tarjeta al vendedor ya que solo la acerca al terminal para realizar pagos. Esta tecnología denominada contactless, también se está usando cada vez más en teléfonos celulares a través de cuentas con Apple Pay, Samsung Pay, Google Pay y Android Pay, y en las tecnologías de wearables como anillos o brazaletes.

Sin embargo, es importante entender que no sólo una solución nos ayuda a proteger los pagos y prevenir el fraude. Hoy ofrecemos una combinación innovadora, flexible y muy poderosa de múltiples tecnologías y soluciones que se complementan para que las transacciones sean más seguras. Son iniciativas – muy complejas e invisibles – que ningún consumidor se imagina que suceden al momento de pagar cosas tan básicas como la gasolina, el mercado o un boleto de avión.

Lo que estamos viendo es que se están autenticando las transacciones de una manera muy integral. Por ejemplo, una transacción con Apple Pay utiliza la tokenización, es una transacción donde se reemplaza el número de cuenta tradicional de una tarjeta de pago con un token particular para el teléfono, también se utiliza a la vez la biometría para activar a la aplicación de pagos, y al mismo tiempo Visa y los bancos están usando sistemas neurales de fraude sofisticados para calificar dicha transacción instantáneamente. Son tecnologías complementarias que se unen para habilitar un pago más seguro.

En el ámbito digital y móvil, la tokenización está añadiendo un nuevo nivel de seguridad para los pagos. Se trata de una tecnología que oculta la información confidencial de las tarjetas con un identificador digital único o “token” que los consumidores no tienen que saber ni hacer nada con él. Esta tecnología brinda mayor protección, ya que se otorgan múltiples tokens para una sola cuenta, que se vinculan a diferentes dispositivos. Es decir, si se comprometen los datos del token en un dispositivo en particular, ya no se pueden usar en otro ambiente o plataforma.

Independientemente de la forma de pago, ya sea con una tarjeta o un wearable, todos los consumidores cuentan con herramientas como alertas y sistemas de prevención de fraude neurales para detectar cargos no autorizados. En Visa tenemos un poderoso sistema para detectar fraudes en tiempo real. En fracción de segundos, evaluamos hasta 500 elementos en menos de un milisegundo, calificamos el riesgo de cada transacción y transmitimos esa información a los bancos. Es una herramienta efectiva que nos permitió identificar casi US$ 2 mil millones en posibles fraudes el año pasado.

No obstante, los consumidores desempeñan un papel muy importante en el control de sus cuentas. Los tarjetahabientes tienen la opción de inscribirse a sistemas de alertas de transacciones a través de sus bancos, y así identificar posibles fraudes casi en tiempo real por email, texto o dentro de la aplicación bancaria del emisor. De hecho, nuestros datos muestran que en el caso inusual que un consumidor tenga una transacción no autorizada, los consumidores que reciben alertas de transacción registran un 40% menos de fraudes que los titulares que no reciben alertas.

No cabe duda que estamos viviendo en un momento transformador en seguridad de pagos. Junto a nuestros bancos socios, estamos protegiendo cada vez más las transacciones de nuestros consumidores para que tengan las mejores experiencias y confianza en que sus pagos van a ser seguros en cualquier lugar, de cualquier manera y con cualquier dispositivo.

Eduardo Pérez, Vicepresidente Senior de Riesgo de Visa Inc. para América Latina y el Caribe