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Ni Alva Edison, ni Humprhy Davy, ni ninguno de los otros inventores y desarrolladores de la lámpara incandescente imaginaron el impacto que su invención tendría más de cien años después, en plena vorágine de las tecnologías de comunicación inalámbricas.

Menos aún, que este utilísimo invento constituyera parte fundamental de la evolución de la conexión inalámbrica. Imaginen la posibilidad de que los miles de millones de focos alrededor del mundo fueran hotspots de internet…. ¡Sí!, sería la solución perfecta para descongestionar las redes.Li-fi

Esa es la propuesta del físico Herald Hass junto a su cuadrilla de la Universidad de Edimburgo. Su idea es que las bombillas funcionen como dispositivos de banda ancha por medio de la emisión parpadeante de luz para transmitir datos digitales de manera inalámbrica y con mayor capacidad que las ondas de radio que actualmente utiliza la tecnología WiFi. Este proceso se llama Comunicación de Luz Visible (VLC), bautizado ya como Li-Fi.

Según el físico, esto se lleva a cabo al colocar un microchip en una bombilla, la cual en el proceso activo de encenderse y apagarse incontables veces por segundo, puede hacer las veces de transmisor de información en lenguaje binario que sería luego captada por un receptor de luz. De acuerdo con Haas, la tecnología Li-Fi podría ser capaz de satisfacer la demanda de conectividad inalámbrica de alta velocidad gracias a la transmisión de 1 GB por segundo.

Científicos de otras universidades admiten que la tecnología de Haas es brillante, sin embargo, también han empezado a señalar las desventajas, por ejemplo, si un objeto bloquea el paso de la luz, la señal sería inestable. Lo bueno es que ante tantas interrogantes también hay iniciativas de solución que no suenan nada mal, como el uso combinado de  Wi-Fi y Li-Fi.

Quién sabe cómo marchará este descubrimiento. Lo cierto es que en nuestro país aún hay personas que no cuentan con servicio de luz,  mientras que en otros ya empiezan a hacer realidad esa remota idea de usar los bombillos para transmitir datos. Esto deja de manifiesto que la tecnología está avanzando “a la velocidad de la luz”.